Martín Carrizo rompe el silencio: “Mi sueño es tocar la batería… Me sueño tocando”

 

Martín Carrizo en una entrevista al programa “El Visionario” que conduce Hoby de Fino y va por el Canal de la Ciudad los viernes, rebelo que sufre de Esclerosis Lateral Amiotrófica, y hace un año y medio que no puede tocar.

No podía tocar ni un tema y tenía que enfrentar uno de los shows más grandes de la historia del rock. Y encima, a mí, se me ve como ‘potencia’. Y todo se me estaba yendo…”, comenzó Carrizo con su desgarrador relato.

Faltaban 15 días para el primer ensayo del recital en Tandil y el baterista no podía dar ni dos golpes a su instrumento. “Me acuerdo que llego a casa y le digo a Maru, mi mujer, que no sabía qué me pasaba. Me metí en la cama, era un jueves, y me dije que no iba a salir hasta el lunes. Todo el viernes en la cama, el sábado estaba peor, no me podía ni levantar. Todavía no había llamado al médico, me quería reponer con una siesta (Risas). Porque me sentía bien, animado, alegre. Llamé antes a Julio (Sáez, el manager del Indio) que a un médico. Aparte le tenía que avisar que no podía tocar, ‘vamos a tener que suspender el show’, pensaba”

“Al lunes siguiente voy a ver a un médico de confianza. Lo primero que me dijo es de hacer un shock de cambio de alimentación. En esa instancia ya me caía al piso. Entre la dieta y la conciencia de que estaba por ver a un neurólogo empecé los ensayos sin que nadie se dé cuenta de mi estado, para que la producción no entre en pánico. Arrancaron los ensayos fuertes y más o menos pude asumirlo. A Tandil llegué a un 30% y nadie se dio cuenta. Fue mi último show. Después no pude tocar más“.

Luego de un impecable recital, Carrizo volvió de Tandil y en abril de 2016 fue revisado profundamente por neurólogos. En ese momento se enteró que sufre ELA (Esclerosis lateral amiotrófica, de consecuencias muy diferentes a la esclerosis múltiple). “Y me anuncian que no tiene cura, y que si tengo algún sueño por cumplir que lo haga ya porque pronto no me voy a poder valer por mis propios medios”, sentenció.

A un año y medio del inicio de su enfermedad, Carrizo contó que nunca se deprimió y que hace kinesiología y biodecodificación con una psicóloga.

Y con lágrimas en sus ojos, cerró: “Mi sueño es tocar la batería. Me sueño tocando. Me contacto con Dios y todos me dicen que le pida que me sane. Y les digo ‘gracias’. Sé que le voy a ganar“.

Fuente https://www.clarin.com/espectaculos/tv/

Periodista Martín Munti

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